En los últimos 10 años la Ortodoncia ha cambiado más que en los anteriores 100. La búsqueda
de sistemas eficientes ha incorporado las nuevas tecnologías, la planificación por ordenador, el
diseño digitalizado de sonrisas y oclusiones, nuevas aparatologías… Los sistemas de autoligado,
la nueva aparatología lingual totalmente “customizada” y sobre todo los alineadores transparentes,
han irrumpido en el mundo de la Ortodoncia y están configurando un nuevo paradigma en el
modo de enfocar los tratamientos. Se han simplificado tanto los procesos, como la metodología.
Y también se han ampliado enormemente las posibilidades y las opciones, así como la manera
de colaborar entre distintas especialidades.
Parece que movemos mejor los dientes, más rápido, de manera más estética y más cómoda para nuestros pacientes… Pero, ¿esto es real o es una mera ilusión de marketing, del que no podemos ser ajenos? ¿De qué manera va a influir todo ello en nuestra manera de trabajar? ¿Estamos preparados para el futuro que se avecina? ¿Cómo aprovechar esta simplificación sin caer en la tentadora banalización a la que hoy en día todo parece sucumbir?