La atención odontológica de un paciente infantil no siempre es fácil ya que podemos encontrarnos con pacientes que podríamos llamar “complicados”, no por el tratamiento que requieren, sino por la disposición de estos ante la situación odontológica. La causa que produce más frecuentemente el comportamiento inadecuado de los niños en la clínica es el temor a lo desconocido, al daño y/o dolor, lo que conlleva a la aparición de ansiedad dental. El control de la conducta del paciente en odontopediatría es necesario para llevar a cabo un tratamiento dental con éxito.
A todo lo anterior hay que sumarle que el niño con necesidades especiales es un paciente con patología de base de diferentes rangos, con una condición crónica a nivel físico, de desarrollo, comportamental o emocional que hacen que el grado de compresión y colaboración disminuyan exponencialmente.
Por eso se hace necesario modificar o adaptar por parte de odontopediatra/odontólogo las técnicas de manejo de conducta en estos pacientes.