La longevidad en España, actualmente la cuarta más elevada del mundo, se podría
fundamentar en un conjunto de factores, entre los que destacan el control de los
factores de riesgo, el alto grado de la asistencia médica y una elevada apreciación
por la calidad de vida de sus habitantes. Esta situación hace que los adultos mayores
presenten una elevada prevalencia de alteraciones en salud oral, por lo que una
prevención adecuada en estas edades, junto con un tratamiento eficaz de sus
patologías ya establecidas, podría ayudar a paliar en gran parte este problema.
Se necesitan protocolos de actuación en salud oral individualizados y dirigidos a
este vulnerable colectivo, tanto a nivel público como privado, con el fin de mejorar
aún más su calidad de vida, su autoestima y su bienestar social y personal.