Nuestro aparato estomatognático, inicio del tubo digestivo tiene la capacidad de proveernos de múltiples funciones que no pasaremos a detallar. pero como parte fundamental de todo el organismo tiene la capacidad de sufrir alteraciones, haciéndose reflejo de gran cantidad de patología, y en algunos casos aparecer como primera manifestación de dichas enfermedades. La historia clínica minuciosa y la exploración sistémica de la cavidad oral puede permitir una derivación adecuada del paciente para controlar su problema de base e iniciar el tratamiento más adecuado, mejorando sin duda el pronóstico, sirva como ejemplo la aparición de lesiones en boca compatibles con granulomas que pueden ser el origen de un diagnóstico de enfermedad inflamatoria intestinal o de patología infecciosa por Mycobacturium tuberculosis, Asimismo el estado de la cavidad oral puede provocar descompensaciones o dificultades de control en patología sistémica cardiovascular por el proceso inflamatorio crónico que ocasiona, al igual que puede permitir si no es correcta una dificultad en el control de la diabetes. Como conclusión podemos decir que la cavidad oral puede ser el espejo de una parte importante de la patología sistémica.