Los probióticos contienen bacterias vivas que, aportados de manera y en cantidades adecuadas, pueden tener efectos beneficiosos para nuestra salud. Su posible papel beneficioso en la salud bucodental se ha evaluado en caries, enfermedades periodontales y periimplantarias y en halitosis. Hipotéticamente, su papel puede ser interesante para favorecer la homeostasis entre el microbioma oral y el sistema inmune, evitando la disbiosis, dentro de los enfoques terapéuticos y preventivos actuales que se centran en mantener, o recobrar, una microbiota sana y compatible con la salud.