Los microorganismos son el factor etiológico principal de la enfermedad pulpar y periapical.
El éxito del tratamiento endodóntico depende en gran medida de la adecuada reducción de los mismos que se consigue mediante la instrumentación, irrigación y medicación intraconducto. Sin embargo a veces fallan en conseguir su objetivo, ¿por qué ocurre esto?
Los microorganismos también se encuentran a nivel extrarradicular, a veces implicados en infecciones locales o sistémicas de diverso origen que pueden condicionar la evolución del tratamiento endodóntico. Conocer el estado infeccioso del paciente es importante para conseguir un mejor control de la infección intraconducto. ¿Qué debemos saber de algunas de estas infecciones?