La publicidad ofrecía información incompleta sobre los precios totales de los tratamientos (implantes y ortodoncia) y además, tenía por objeto una marca de un producto sanitario (concretamente alienadores de ortodoncia), destinado a ser utilizado exclusivamente por dentistas.
Por otra parte, el COEM ha presentado denuncias ante la Comunidad de Madrid y otros tantos Ayuntamientos, contra una cadena de clínicas -propiedad de una compañía aseguradora- y otras tres clínicas dentales, por la realización de publicidad similar a la que ha dado lugar a la incoación del expediente sancionador antes mencionado.