El primer acusado, propietario de la clínica y que carecía de título habilitante para ejercer la Odontología, presuntamente estuvo durante 6 años realizando todo tipo de tratamientos odontológicos, prescribiendo medicamentos y productos sanitarios – utilizando el nombre del segundo acusado – y haciéndose pasar por odontólogo ante los pacientes que acudían a la clínica para realizarse los tratamientos. El COEM le acusa por la comisión continuada de delitos de intrusismo, estafa y falsedad en documento oficial (recetas) y solicita 9 años de prisión.
El segundo acusado, odontólogo colegiado, presuntamente habría amparado y dado cobertura al primer acusado tolerando el intrusismo y el engaño a los pacientes durante todos esos años, siendo cooperador necesario de los delitos anteriores. Para este acusado (que es colegiado) el COEM solicita 6 años de prisión.
En ambos casos también se solicita la pena de inhabilitación por el mismo tiempo que dure la pena de prisión para el ejercicio de cualquier actividad profesional o laboral relacionada con las clínicas dentales.
Ahora el proceso queda pendiente de que se fije fecha para la celebración del juicio.
“Defender a los pacientes de esta actividad ilegal y que puede causarles un grave perjuicio es una prioridad para el COEM. Queremos recordar que todos los dentistas deben estar colegiados y que los pacientes pueden pedirle el número de colegiado si lo desean”, señala el Dr. Antonio Montero Martínez, presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM).