Nuestra recomendación es mantener la calma y no precipitarse en la adquisición (en mucho con desembolso de importantes cantidades de dinero) tomando en consideración, en primer lugar, la incertidumbre sobre la vuelta a la normalidad y el modo en que se va a proceder a ello y, en segundo lugar, que llegado el caso se desconoce qué dispositivos van a ser necesarios – si es que alguno realmente lo es – y están indicados para su utilización en clínica dental.
En todo caso, si su intención es proveerse con alguna de dichos dispositivos se ruega que se documenten e informen bien, en particular de su riesgo para salud, que tengan el marcado CE, consultando de modo exhaustivo la documentación del dispositivo y solicitando informe específico al servicio de prevención de riesgos laborales de la clínica.